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jueves, 24 de mayo de 2018

Tasas altas para rato

El BC adelantó que no bajará el costo del dinero
El titular del BCRA, Federico Sturzenegger, informó que no tocará la tasa del 40 por ciento anual. Sin decirlo explícitamente, lo hace por miedo a una mayor devaluación.
Federico Sturzenegger sigue dibujando una realidad económica que no es.
Federico Sturzenegger sigue dibujando una realidad económica que no es. 
Imagen: Télam
“No voy a mentir diciendo que las tasas volverán rápidamente al nivel que tenían antes (de la devaluación)”, dijo el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger. Lo afirmó ayer en un seminario financiero, en el que volvió a repetir que en abril y las primeras semanas de mayo se vivió una turbulencia cambiaria pero no hubo una corrida. “El cuadro de turbulencia cambiaria que afrontamos en las últimas semanas se originó por elementos externos, entre los que se destaca la suba de la tasa de interés de los Estados Unidos, y factores locales”, mencionó. Es difícil sostener que no hubo corrida si se tiene en cuenta que el organismo sacrificó más de 8000 millones de dólares en reservas internacionales, incrementó la tasa de interés del 27 al 40 por ciento y pactó en forma discrecional con los bancos privados la renovación de las Lebac de corto plazo, al reducirle la exigencia de encajes mensual. 
Sturzenegger aprovechó el evento para destacar la robustez de la banca. “Uno de los elementos destacados de este episodio de volatilidad fue la solidez que demostró el sistema financiero”, mencionó. El funcionario aseguró que las regulaciones macroprudenciales de la banca fueron muy efectivas y garantizan un alto grado de seguridad para todos los depositantes. “El proceso de regulaciones macroprudenciales comenzó allá hacia mediados de los años noventa y se ha convertido en una verdadera política de Estado en nuestro país, puesto que fue respetada por todas las administraciones desde ese momento”. El ejemplo de Sturzenegger no es el más feliz. Los bancos a principio de la década pasada, tras la crisis de la convertibilidad y el corralito, decidieron no respetar sus deudas con los depositantes, pese al uso de las normativas internacionales de política macroprudencial.   
El titular del Banco Central no dejo de repetir su libreto tradicional sobre el éxito de la política de meta de inflación y tipo de cambio flexible, pese a que los datos duros de la economía no lo reflejan. “El tipo de cambio (flotante) es el encargado de cuidar la actividad económica, y acomodarse en consecuencia, en función de los potenciales vaivenes externos y locales que el país pueda tener que afrontar. La tasa de interés, mientras tanto, actúa como el freno al traslado de esos movimientos cambiarios hacia el resto de los precios de la economía”, planteó.  
El funcionario no explicó por qué si el dólar es flotante, para permitir un ajuste sobre el tipo de cambio real, mantiene una firme intervención en el mercado cambiario que le pone un techo a la cotización de la divisa por debajo de 25 pesos. Pero aseguró que la suba del tipo de cambio real colaborará para reducir el desequilibrio de la cuenta externa. “El movimiento (cambiario) se produjo como respuesta para garantizar la sustentabilidad de la balanza de pagos de Argentina frente a ese nuevo contexto (internacional), preservando así el crecimiento económico que lleva 7 trimestres consecutivos”, planteó. La Argentina el año pasado anotó un déficit de cuenta corriente de 31 mil millones de dólares, cifra casi idéntica a la que el país le solicitó al Fondo Monetario Internacional. 
Las altas tasas de interés empiezan a generar críticas por su impacto en materia de actividad económica. Sturzenegger se detuvo en este punto para intentar calmar a los economistas que no coinciden con esta política de tasas elevadas. “El año pasado el Central fue muy criticado por sus políticas de tasas restrictivas a lo largo del año, pero lo cierto es que el año pasado terminó con el mayor crecimiento del crédito en 20 años y una economía que creció 4 por ciento (entre puntas), con una inflación núcleo que bajaba al nivel del 1,4 por ciento mensual en el último cuatrimestre del año”, señaló. “Estos son datos reales, no son un pronóstico, es lo que paso”. El funcionario evito aclarar que la inflación del año pasado se ubicó 10 puntos porcentuales por encima de la meta de precios pautada y que el crecimiento económico, más allá del efecto estadístico, apenas compensó las caídas del 2016. Sturzenegger, no obstante, aseguró que continuará aplicando las mismas políticas. “El objetivo de nuestra institución es en este momento recrear ese círculo virtuoso de desinflación y crecimiento que vivimos en 2017, aun a sabiendas de que enfrentamos este año un escenario internacional más difícil”, cerró.

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